Son 600 paginas todas muy bellamente ilustradas y la presentación en pasta dura del libro es muy bello, es todo un adoquin, lastima que el autor no incluye imágenes y bocetos del proceso creativo y la creacion de los personajes.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Del lápiz divino cayo la primera gota de tinta
Son 600 paginas todas muy bellamente ilustradas y la presentación en pasta dura del libro es muy bello, es todo un adoquin, lastima que el autor no incluye imágenes y bocetos del proceso creativo y la creacion de los personajes.
jueves, 23 de septiembre de 2010
El lienzo desconocido de Bruegel 'El Viejo'
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El vino en la fiesta de San Martín, una obra hasta ahora desconocida de Pieter Brueghel 'el Viejo', figura capital de la pintura flamenca del siglo XVI, ha sido atribuida al artista por el Museo del Prado tras varios meses de estudio y restauración en sus instalaciones. El Museo tiene ahora una ventajosa opción de compra sobre la pintura y cuenta con el informe favorable de la Comisión Permanente de su Real Patronato, así como el de la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Artístico Español, para su adquisición, además del apoyo expresado hoy por la ministra.
La aparición de este cuadro está dando mucho de qué hablar en los cenáculos artísticos por su tremenda importancia. De hecho, Alejandro Vergara, conservador de pintura flamenca de la pinacoteca, ha reconocido a ELCULTURAL.es que no recuerda en toda su carrera "haber vivido un hallazgo de tanta relevancia". Pieter Brueghel 'el Viejo', el “nuevo Bosco”, como se le consideraba en su época, es la figura más importante de la pintura flamenca del siglo XVI. Reconocido en vida, tras su temprana muerte en 1569, sus escasas obras (sólo se conservan pinturas de su mano fechadas entre 1557 y 1568, poco más de una década) fueron buscadas obsesivamente por los coleccionistas. “Está a la altura de Goya o Miguel Ángel, aunque en España es menos conocido que en el ámbito germánico y anglosajón”, afirma Vergara.
La pintura llegó al Prado de la mano de Sotheby's. La casa de subastas quiso contar con el parecer de la pinacoteca antes de subastarlo. Es posible que sospecharan su importancia y que quisieran asegurarse de que su venta no supondría una violación de las leyes de patrimonio nacionales. “No tardamos mucho en reconocer su autoría. Con un cuadro así sucede como cuando escuchas la voz de un familiar: rápidamente la reconoces”, explica Vergara. Y aunque reconoce que la aparición de una firma no es un detalle definitivo, también encontraron la del pintor de Breda bajo una capa de suciedad en una de las esquinas del cuadro. Además, han recabado la opinión de expertos internacionales en pintura flamenca, sobre todo procedentes de Austria, país en el que se hallan la mayor parte de sus pinturas. Se trata de una pintura singular, tanto por su temática como por la forma en que Brueghel resolvió su composición, lo que sumado al hecho del escaso número de obras autógrafas del artista que se conservan (cuarenta hasta el momento de esta identificación), concede a su descubrimiento un carácter de extraordinaria y excepcional importancia y de interés internacional.
El vino en la fiesta de San Martín, propiedad de una colección particular española (en el siglo XVIII está documentada su pertenencia a la que poseía el Duque de Medinaceli), podría incorporarse próximamente a las colecciones del Museo del Prado tras el anuncio de su descubrimiento formalizado hoy por la ministra de Cultura. Vergara no tiene dudas: “Seguro que acabará en el Prado”.
Con esta adquisición, el Museo del Prado sumaría a la única pintura del artista que se conserva en España, El triunfo de la muerte, obra maestra del pintor procedente de la Colección Real, la que a partir de este momento pasa a formar parte del restringido conjunto (poco más de 40) de pinturas autógrafas de Brueghel 'el Viejo' -la mayoría firmadas- que se aceptaban hasta ahora como tales (monografía Brueghel: The complete paintings, drawings and prints, Manfred Sellink, 2007).
Noticia tomada del Cultural.es, El Prado pretende comprar el cuadro de Bruegel 'el Viejo' recién descubierto
ELCULTURAL.es Publicado el 23/09/2010

miércoles, 3 de febrero de 2010
Feliz cumpleaños Norman.
Ayer 3 de febrero se celebro el natalicio de un gran artista estadounidense, Norman Rockwell, El escritor Vladimir Nabokov se burlaba de que la brillante técnica de Rockwell tuviera una "utilización banal", al ser usadas solo como ilustraciones para la revista “Saturday evening post” y escribió en su libro Pnin: "que Dalí es realmente el hermano gemelo de Norman Rockwell que había sido secuestrado de niño por un grupo de gitanos". Él es llamado un "ilustrador" en lugar de un artista por algunos críticos, una designación que no le importaba, ya que él prefería el termino con que el mismo se designaba.Rockwell comenzó su carrera como ilustrador el año en que Mark Twain murió, 1910. Su larga relación con la revista Saturday evening Post, que lo haría famoso por sus portadas, se inicio en 1916. EL mismo año en que el presidente Woodrow Wilson fue reelegido como presidente, en este mismo año la película de Charles Chaplin, the floorwalker, rompió records de taquilla en todo Estados Unidos. Los periódicos hablaban de la gran guerra en Europa y de la relativa libertad que disfrutaban las mujeres con la nueva moda de una falda por debajo de la rodilla. Todavía el mundo del cine no era llamado el séptimo arte, no había logrado posicionarse como un medio de entretenimiento masivo, este era un mundo en transición, todavía no habían llegado los duros años veinte, las personas miraban maravilladas las proezas de los nuevo aviadores y sus maquinas voladoras, ni entendía como estas maquinas cambiarían la historia de la guerra, el mundo cambiaba, aspiradoras, teléfonos, radios, fonógrafos y muchos inventos nuevos que definirían el siglo XX. Con todo esto alrededor de nuestro ilustrador, siempre se le fijo la tarea de representar los viejos valores del siglo que terminaba, valores muy influenciados por la era victoria tardía del siglo XIX. Aunque Rockwell fue testigo de grandes cambios en su mundo se logro mantener fiel a sus creencias, y cuando tuvo que redefinir sus estilo no tuvo miedo de hacerlo sin perder su esencia. A continuación algunas de sus obras que nos permiten disfrutar un poco de eso estilo muy particular de su obra.








sábado, 26 de diciembre de 2009
The King of Pin-Up Art

Vargas y la American Girl.
girls (término que literal y cruelmente significa “chicas clavadas arriba” y se refiere a las imágenes de mujeres ligeras de ropa, cuando no en pelota, que se clavaban –las imágenes, no las chicas, por favor– en las paredes de los cuartos de soltero y particularmente de los dormitorios de los soldados y los camarotes de marinos) fue tan famosa como la pionera Vargas Girl, la innumerable hija icónica del pincel de Alberto Vargas.Quién sabe cuándo lo diría don Alberto Vargas (Arequipa, 1896-Nueva York, 1982), pero su sobrina Astrid Roxanna Conte registró en el prologo del álbum sobriamente titulado Vargas (ed. Benedikt Taschen, Berlín, 1990) este dictum del otrora famosísimo y quizá aún recordado tío: “Llegaré a pintar una muchacha tan bella, perfecta y norteamericana, que, en donde sea que la vean, aunque no esté firmada, todos exclamarán: ¡Es una Vargas Girl!”
Lo cierto es que Alberto, a quien su padre, fotógrafo en Perú y Bolivia, le había motivado la querencia al cuerpo femenino como el más bello, vivo y paseable de los paisajes, dedicó sesenta y cinco de sus ochenta y seis años a realizar ese ideal, ya no con la fría y dura lente sino con el blando y acariciador pincel, y creó una numerosa iconografía en la cual sus muchachas resplandecen como things of beauty for ever (“imperecederas cosas de belleza”), casi siempre con un mismo arquetipo de cuerpo pero a veces con distintos rostros; de tal modo que la actual multitudinaria invasión del mundo por las Barbie Dolls quizá es sólo un pobre reflejo de lo que fue el imperio estelar de las Vargas Girls.
Inventando sus propios arquetipos o inspirándose en mujeres realmente existentes, desde las “flappers” y las Ziegfeld Girls y la Bessie Love de los años veinte, hasta Esther Williams y Ava Gardner y Cyd Charisse y Marilyn Monroe y otras... y otras, el artista Vargas, con su bien peinado tipo de dandy inca, con su infatigable y gozosa obsesión, abarcó seis décadas de sonrientes ideales de belleza femenina poniendo a sus muchachas en portadas de revistas y en cromos de calendario y en cualquier superficie visible, pero sobre todo en los delirios eróticos de millones de hombres del mundo entero (incluido yo) pues los muchachos de cualquier país, los adolescentes calientes de tiempo completo, rendíamos homenaje a esos espléndidos cromos en los que la curva es la línea más recta hacia el placer (aunque frecuentemente sólo hacia el placer solitario).
El apogeo de la “chica de Vargas” sucedió durante la Segunda Guerra Mundial cuando la
dirección del ejército de los Estados Unidos enviaba esos íconos a los frentes de combate para que animaran a las unidades militares de american boys suministrándoles sensuales “madrinas de guerra” cuyo único defecto, ay, era tener sólo dos dimensiones. Un día hasta el maduro Winston Churchill, redondo y serio ministro de la guerra, inglesísimo hasta el extremo del cigarro-puro, pero con más flama que flema británica, solicitó a Vargas una de sus chicas debidamente autentificada con autógrafo, con el resultado de que algunas señoritas londinenses publicaron en el honorable Times una carta en protesta por lo que consideraban un poco caballeroso y casi antipatriótico desdén del ministro hacia las bellezas nativas de la Gran Bretaña.Desde que llegó a Nueva York y se extasió en un luminoso domingo veraniego oyendo repicar los campanarios de la ciudad y viendo salir de las iglesias a las calles inmediatos ramilletes de muchachas generosas de altura, garbo y frecuente rubiez, Alberto Vargas creyó hasta el fin de sus enamorados días, hasta su última pincelada, que la belleza femenina era sobre todo “cosa americana”. No sólo desposó a una hermosa neoyorquina más alta que él: la pelirroja y ojiazul Anna Mae Clift que además fue una de sus favoritas modelos, sino que se nacionalizó norteamericano y casi exclusivamente pintó chicas de tal nacionalidad en un verdadero torrente de curvas y sonrisas (que son otras curvas) marcadas por el sello Made in USA.
La american beauty, moldeada, fabricada, reproducida, distribuida por los magazines y la “Meca del cine” en proporciones planetarias, colonizó las miradas y hasta los sueños y ensueños de todos hombres desde los ocho a los ochenta años.
Y ahora... ¿dónde están esas muchachas y en qué paraíso artificial, anywhere out of this world, quizá sigue don Alberto Vargas produciendo miles y miles de aquellas sonrientes bellezas fugaces y eternas, aquellas Inmortales del Momento: las curvilíneas, sonrientes, inolvidables Vargas Girls?
(Publicado anteriormente en Milenio).
Articulo Publicado en la web de Letras Libres,Vargas y la American Girl , correo Fantasma.








Mas de Alberto Vargas y su trabajo en la web.
A tribute to the famous pinups of Alberto Vargas.
American Archives, Vargas
sábado, 14 de noviembre de 2009
El Origen del Mundo de Coubert

Bueno la cuestión que nos hace recordar esta reflexión que hice en su momento, es la publicación en España del libro de El origen del mundo, historia de un cuadro de Gustave Courbet, libro traducido del francés del autor Thierry Savatier publicado por la editorial Trea, en el cual se trata descifrar el misterio de la musa de Courbert y todo las controversia que despertó en su momento. MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO, hace una pequeña reflexión con motivo de la publicación dedicada al controversial cuadro de Courbert, despertara algunas sonrisas o ruborizara a los visitantes de las librerías, bueno eso tendrá que verse cuando se cuelgue en el apartado de novedades de las librerías españolas.
Aqui la reflexion de MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO en el suplemento Babelia del periodico el Pais, sobre esta publicacion.
CRÓNICA: SILLÓN DE OREJAS
El origen (genital) del mundo
MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO 14/11/2009
Lo que es la vida. ¿Quién le iba a decir al puritano Lacan (descanse en paz sin que ningún colega venga a interrumpirle a cuenta de su invento de la duración variable de la sesión psicoanalítica) que El origen del mundo, la provocativa pintura de Courbet de la que fue último propietario privado, iba a exhibirse por partida doble en las mesas de novedades de las librerías españolas? Como se sabe, el pequeño lienzo (46×55), ahora en el Musée d'Orsay, representa de forma extremadamente naturalista, y en primer plano, el sexo y el vientre de una mujer con las piernas abiertas y en, digámoslo técnicamente, decúbito supino, en un encuadre limitado por el pecho y la parte superior de los muslos. Pues bien, en este momento están a la venta dos libros que han elegido el escandaloso cuadro como motivo de cubierta: la novela de Nick Cave La muerte de Bunny Munro (Papel de Liar)
y, de forma más explicable, El origen del mundo, historia de un cuadro de Gustave Courbet, de Thierry Savatier (Trea). De los dos, el que aquí me interesa ahora es el segundo: Savatier no sólo analiza el insólito lienzo y el contexto en el que fue pintado (el París galante y licencioso de la segunda mitad del XIX), sino que se sumerge en su sorprendente peripecia interna y externa: quién fue la modelo cuyo rostro se oculta y a la que perteneció ese "soberbio coño" (lo siento, así dicen los paratextos de la cubierta); quiénes adquirieron sucesivamente la pintura, y cómo y a quiénes les fue mostrada (Lacan, por cierto, que estaba casado con Sylvia, la ex mujer de Bataille, hizo pintar a André Masson, a su vez ex cuñado de ésta, una réplica surrealista para ocultarla); quiénes (de Gautier a Lévi-Strauss) se sintieron fascinados por él. Una investigación detectivesca y apasionante sobre una de las pinturas más misteriosas de la primera modernidad. Y una portada a la que habrá quien dé la vuelta en muchas mesas de novedades. Y no sólo en El Corte Inglés (suponiendo que la expongan). La posición de las piernas, la ausencia de rostro (rasgo que la dota de mayor misterio y, a la vez, universalidad), la rotundidad de las formas, la inevitabilidad del primer plano y, desde luego, ese oscuro y espeso triángulo que castiga cualquier intento de negar lo que se
está contemplando…: esta obra de Courbet, escandalosa y arrebatadora, posee un poder de fascinación tal que la convierte en una pieza única de la historia del arte occidental.Y si apasionante puede ser el análisis pictórico de este Origen del mundo, no lo es menos el de su itinerario desde que Courbet lo pintara en 1866 para el diplomático y coleccionista turco Khalil Bey: trazado al detalle por Thierry Savatier gracias a una exhaustiva investigación (que ilumina muchos aspectos oscuros y abre estimulantes líneas futuras), conoceremos el París galante de finales del siglo xix pasando por los años de la ocupación nazi de Hungría, donde el cuadro fue robado, hasta su vuelta a Francia tras su adquisición por el psicoanalista Jacques Lacan y su definitiva recuperación para el público con su llegada al Museo de Orsay en 1995. Y en este sinuoso trayecto son muchas las personalidades de los dos últimos siglos que aparecen vinculadas al cuadro, impresionadas, alarmadas y siempre, secreta o abiertamente, cautivadas: Gautier, Sainte-Beuve, Goncourt, Marguerite Duras, Claude Lévi-Strauss, René Magritte…
Al misterio telúrico y la fascinación primaria de su contenido corresponden, pues, como en estas páginas se narra, un enigmático contexto (desde el propio título del cuadro hasta la identidad de la modelo que ante Courbet abrió sus piernas) y una intrigante historia de desapariciones, ocultamientos y dolosos olvidos que parecen haber conspirado, como contra él y la sacudida de libertad que genera siguen tratando de hacer los veladores de la moral, para ocultar a hombres y mujeres la magistral visión de lo que es nada más y nada menos que un soberbio coño: un coño soberbio por su atrevida contundencia, pero, por encima de todo, por su magistral factura, que marca un punto y aparte en el devenir de la pintura occidental, lo que hace plenamente justificable y absolutamente necesaria esta «biografía».
martes, 29 de septiembre de 2009
Baile de Labriegos
Bruegel es uno de esos pintores que me dejan mucho, hay algo en sus colores vivos y la simplicidad de sus trazos que me hacen admirar una vez más sus pinturas. El realismo es uno de sus más grandes atributos en sus pinturas, testifica muy bien que el viejo Bruegel era una persona observadora, si tomaba notas no lo sé, pero su precisión es un fino ejemplo de un tipo que se tomaba su tiempo mirando, observando y memorizando hasta el último detalle. En la edad media, se pinto mucho, pero la gran mayoría de pintores preferían las figuras bíblicas, santos, el cielo, lo divino, Cristo, la crucifixión, y a veces el infierno, o de la antigüedad clásica, los personajes de la mitología grecorromana, Venus, Cupido, y todo el panteón de seres mitológicos, había lugar para los retratos de personas encumbradas, pero nuestro viejo observador se alejo de este tema y prefirió lo simple, lo sencillo, lo común, los campesinos, reproducía la realidad circundante. Algo interesante es ver como incrusta una escena bíblica en el ajetreo de la vida cotidiana del pueblo, tan común pero que resulta difícil de identificar.
Hoy quiero centrar nuestra atención en el cuadro, "Baile de Labriegos" (1568), es toda una pintura de contrastes cromáticos, fuertes colores, movimientos, representa una diversión mu
y inocente, lejana de algún reproche religioso, el autor no quiere evangelizar, solo quiere retratar la naturaleza de la danza, la alegría, aquí nadie se cubre con los cosméticos de moda, sus trajes están sucios, sus caras no están afeitadas como lo dictaba las normas del momento, por un momento se pueden oír los murmullos de la fiesta, la música, los comentarios fuera de tono, en sus pinturas se nota la independencia, no desea copiar a sus colegas renacentistas, que gustan más de la imagen idealizada del hombre, aquí solo vemos la vitalidad, un gran número de personas, mucho movimiento, colores fuertes, vestimentas baratas, una atmósfera cargada, es el lado natural del hombre y esto mis amigos es lo más hermoso de los cuadros del buen Bruegel el viejo, representa al hombre tal como es, simple, llano pero rebosante de vida, real, una criatura.
Para Bruegel, el hombre es un producto de la naturaleza, de ella obtiene su fuerza vital. En los siglos que siguieron a la muerte de Bruegel, sus cuadros cayeron en el olvido; no correspondían a las reglas estéticas caracterizadas por el culto a los héroes, a los santos a los soberanos, así como el modo de pensar burgués y la contemplación romántico, idealizada de la naturaleza, solo en el siglo pasado (siglo XX) se volvió a prestar atención a su obra, y hoy en día los salones dedicados a Bruegel en el Kunsthistorisches Museum de Viena y los Musee royaux des Beaux-Arts de Bruselas son los sitios más frecuentados por los amantes de la pintura. El renacimiento del interés por este pintor es sin duda alguna consecuencia de innovaciones artísticas que pusieron en entredichos los hábitos visuales heredados de la tradición.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Carteles de reclutamiento de la Marina de Guerra de Estados Unidos(I)

Cartel de la guerra Civil(1863), nota: Todos los marineros que prefieran una servicio activo y carne fresca, vigilancia nocturna y mucha sal estan invitados a enlistarse.
1909, la paga desde 17.77 hasta 77 dolares al mes y uniforme gratis.
Publicidad en la revista Popular Mechanics, Nunca que te preocupes de que te rechazen en la marina. 1908.
1910, Jovenes Mecanicos, unanse a la marina. Solo ciudadanos americanos con buen caracter son aceptados. Tambien en Popular Mechanics.

Todos Juntos, Enlistense en la Mariana, este cartel es uno de mis favoritos, cada marino representa a una de las naciones Aliadas durante la Primera Guerra Mundial. El cartel es obra de Henry Reuterdahl, pintor americano.

La marina te necesita, no leas la historia de America, se parte de ella. Cartel de James Montgomery Flagg.

Sigue a los chicos de azul, por nuestro hogar y nuestro pais. Tambien de la PGM de G. Wright.
Un Clarin o Bugler, parte importante de la marina, llamando a las Armas, de Milton Bancroft.

Sigan la bandera de la libertar por James H. Daugherty.
Otro cartel dramático, la marina estaba corta de binoculares así que pido al publico que prestaran los suyos con el compromiso de regresarlos al terminar la guerra, solo tenias que ponerle tu nombre y dirección, al entregarlos se te daría un dólar. El tema del cartel es Suplirías a la marina de Ojos.
En este cartel se hace énfasis en el servicio de transporte, la marina es la que lleva a todas las fuerzas de infantería al combate, El servicio para viajar y entrenar.
Por ahora hasta aquí llegaremos, en la segunda parte seguiremos con los carteles de la PGM y SGM, además de algunos modernos.
Todos los cartels fueron tomado de Bluejacket.com,
jueves, 10 de septiembre de 2009
Un nuevo Velázquez en Nueva York

domingo, 19 de julio de 2009
Normal Rockwell y la Integracion.
El pintor es Norman Rockwell, conocido por muchos como ilustrador, pero sus obras merecen un rincón especial en el mundo del arte, aunque sus temas son puramente reflejos de la cultura Romántica Americana, muchas de sus obras son universales. Siempre fue descalificado por los críticos por sus pinturas muy dulces y románticas, pero sus últimas obras comenzaron a ganar notoriedad por su carácter realista. Hoy tocaremos una de ellas, la pintura se llama “el problema con que todos vivimos”, fue hecha en un momento de cambio por las protestas en contra de la segregación racial y el derecho al voto de los negros. Rockwell plasma en esta pintura un episodio de este momento tan enigmático para la cultura americana, la pintura representa a la joven Ruby Bridges, la primera niña negra que asistió a una escuela sureña donde solo permitían niños blancos, en la pintura se puede ver la escolta que cuidaba de la niña, entrando a la escuela, en declaraciones posteriores la niña creí que era el carnaval de Madi Grass, ya que ella vivía en New Orleans, y durante el carnaval era normal ver a la gente “gritar y tirar muchas cosas”, uno de los escoltas alabo a la niña por demostrar mucho coraje y no llorar en ningún momento. Una pintura controversial en su momento, se puede ver en la pared grafitis con sobrenombres racistas y manchas de objetos lanzados por los sureños tradicionalista que no estaban de acuerdo con una integración en las escuelas.
sábado, 4 de julio de 2009
Feliz 4 de Julio
Por último un dato curiosos que no me había percatado hasta que leí el libro de McCullough y v lo vi en la serie de HBO, John Adams murió curiosamente el mismo día que su gran rival político Thomas Jefferson, aunque después fueron amigos. Lo interesante es que ambos murieron el 4 de julio de 1826, en plena celebración del 50 aniversario de la Declaración de Independencia. Fueron los dos últimos supervivientes de los presentes en la Declaración de Independencia. Y en su lecho de muerte, las últimas palabras de Adams fueron: "Thomas Jefferson está vivo";(cuando en realidad éste había muerto cuatro horas antes).
miércoles, 24 de junio de 2009
Eurymedon

martes, 16 de junio de 2009
La virgen Roja de Fouquet

Una obra que puede que puede representar este periodo es La Virgen de Melun, también conocida como la Virgen con el Niño y ángeles o la Virgen Roja de Fouquet, esta obra forma parte de un díptico elaborado por el pintor de origen frances Jean Fouquet. Está realizado sobre madera, y fue pintado hacia 1450. Se exhibe actualmente en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes (Bélgica) Por un tiempo el Díptico se dispuso en la capilla funeraria de Agnès Sorel en la catedral de Melun, con la intención de facilitar la entrada de la misma en el Reino Celestial. Además de los colores y su estilo, hay algo también muy interesante, la pintura fue comisionada por el tesorero del rey Carlos VIII de Francia, pero algunos historiadores creen que la modelo que sirvió de inspiración para el artista es la amante del rey de Francia, Agnes Sorel(maîtresse en titre), también hay quienes defiende que se trata de la esposa del pintor, Catherine Bude. Regresando a la obra no podemos pasar por desapercibido el pecho izquierdo, libre, al descubierto y perfectamente pintado, un toque muy erótico para su época. Las facciones de la virgen y el niño contrastan con los colores de los ángeles, azules y rojos, ademas de muchos detalles, algo que solo la mano experta de un miniaturista e Illuminista como Fouquet pudo haber logrado.

